La gran aventura: reclutando padres y adultos

No es una noticia de España.  Traigo esta información de Reino Unido, la cuna del escultismo. Se trata de un proyecto llamado “Gran Aventura” (Big Adventure) que se pone en marcha por tercer año consecutivo. Entre los meses de mayo y septiembre todos los grupos scouts británicos están invitados a organizar acampadas, eventos, campamentos, con el objetivo de reclutar a padres y adultos.

Se trata de mostrar a los voluntarios potenciales lo que pueden hacer para el Movimiento Scout, y lo que nosotros podemos hacer por ellos.



Ser voluntario en el escultismo puede parecer algo muy complicado para un adulto. Por eso, sugieren ofrecer a padres/adultos participar asumiendo un rol en concreto como una forma sencilla de que vean lo fácil que es convertirse en voluntario y ayudar al grupo. Entre los padres del grupo ¿habrá algún cocinero? ¿alguien que tenga soltura organizando el transporte? ¿o tal vez un experto instructor en alguna actividad al aire libre? La idea es que combinando las habilidades de cada padre se puede conseguir organizar un evento muy divertido.

Si los padres participan en la organización y funcionamiento de una Gran Aventura, los scouters/responsables tendrán más tiempo para dirigir el campamento.

Además, los padres tendrán ocasión no sólo de ofrecer sus conocimientos y tiempo, sino de aprender cosas nuevas, como primeros auxilios o a trabajar en equipo, incluso a ir de acampada y experimentar como es la vida en un campamento.

Recuerda: ser voluntario en el escultismo no se limita a ser scouter

En resumen, los scouts británicos piensan que los padres son una pieza fundamental para que los grupos scouts funcionen. La Gran Aventura se trata de programar como se hace habitualmente una actividad o campamento, añadiendo como un objetivo más el integrar a los padres en el grupo. Y no sólo como personas que pueden ayudar puntualmente en una actividad, sino haciéndoles participes de la gestión de la propia actividad junto a los scouters. Incluso proponen que si los padres en cuestión son expertos en la materia en la que van a participar, sean ellos los que lideren una actividad dentro del evento.

Todo lo anterior lo he extraído de la web de Scouts UK, no son palabras mías. Lo digo porque aquellos que me conocen seguramente ya me habrán escuchado estos mismos argumentos, como queja a las puertas cerradas que algunos padres encuentran para participar en los grupos de sus hijos. Sé que este movimiento nuestro es un movimiento juvenil, pero creo de verdad que mientras la línea educativa esté en manos de los scouters, en el resto de la gestión necesaria de un grupo hay muchísimo sitio para los adultos. La organización nacional de todo un país opina lo mismo que yo, pero ese país no es el mío.

Y tú ¿qué opinas? ¿Sería una buena idea reclutar padres como voluntarios e integrarlos en la gestión del grupo? ¿Has pensado en cómo hacer que se sientan también parte del grupo? ¿O te acuerdas de ellos sólo para cobrar los recibos o para hacer trabajos invisibles y no reconocidos? ¿Aparecen los padres en algún rincón de vuestro Plan Anual? O por el contrario, ¿crees que cuanto más lejos mejor?

Comparte con otros... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Print this pageEmail this to someone

3 Respuestas a “La gran aventura: reclutando padres y adultos”


  • Creo que no sabemos como gestionar el ofrecimiento que padres y antiguos Scouts del grupo hacen. Me pasó cuando era yo el Scouter y me pasó cuando me convertí en “antiguo” y mi grupo no sabía bien que hacer conmigo.

    Pero no sólo me ha pasado a mi, a lo largo de los años es algo que he visto a menudo y no hay más que echar una ojeada al foro de La Roca para ver que es algo endémico en el escultismo hispanoparlante.

    ¿Para eso están las agrupaciones de antiguos scouts? Bueno, eso dicen algunos. Yo les digo que le demos las vuelta a la pregunta: ¿Hay agrupaciones de antiguos scouts porque el movimiento no es capaz de encontrarles un hueco?

  • ¿integrar a los padres en el grupo como scoters incluye que sus hijos paguen la mitad de la cuota trimestral y que en el campamento de verano también paguen la mitad?

  • Mapache Alerta SPAIN

    Desde mi experiencia, el scouter tal y como concibo los niveles de compromiso en el escultismo, de una forma natural, evolutiva y sana, no debería tener un hueco en el movimiento juvenil al frente de una sección cuando ronda los 25 años y tiene que afrontar el gobierno de su propia canoa, trabajar, pagar luz, agua, hipotecas, alquiler y empezar a ocuparse de un proyecto de vida en común con su familia, salvo en el roverismo quizás. Para mí, como scout adulto y comprometido con el principio de “Una Ley, Una promesa”, ahí comienza a tener sentido el escultismo adulto para hacer compatible y coherente ese principio con mi existencia y devolver aquello que recibí sin esperar recompensa, beneficio o aprovechamiento alguno a cambio. Cuestión distinta es estar implicado en los órganos ejecutivos de alguna asociación dando soporte administrativo, logístico, técnico, jurídico… Pero a un nivel superior al propio grupo scout. No me vale ser el tesorero, porque los scouters digan que eso de llevar las cuentas del grupo es un rollo. Ser tesorero del grupo forma parte del proceso educativo del scouter, igual que la logística de montar un campamento y no pueden ser tareas que se rechacen como “marrones” para engargolárselas a los padres. El discurso de que el scouter se tiene que centrar en educar y los marrones para los padres, me parece más allá de que es una desvergüenza y una falta de consideración un error de aquellos que prescinden de seguir formándose cuando ya son scouters.

    Fui educado en el escultismo desde lobato y junto a mi mujer (también scout) y algunos scouters (no tantos como esperaba), he educado en el escultismo a una preciosa rover de 20 años y tengo claro que quien no tiene hueco hoy en el movimiento es precisamente mi hija, a punto de terminar su progresión scout (también desde lobato) y ello precisamente por esos papás y mamás metidos a scouters (algunos antiguos scouts, otros no o de incorporación tardía al escultismo) y más preocupados por vigilar de cerca a sus hijos en la comunidad scout que por educar en el escultismo a los hijos propios y a los ajenos. Es una experiencia personal y visión subjetiva pero que contrastada en varias comunidades scouts de mi entorno.

Añade un Comentario