Scouts, el juego de la vida

tobogán scoutEn Bebes y Más han publicado una excelente entrada sobre la importancia del juego (y del humor) para la sociedad.

Comentan un estudio de Peter Gray, psicólogo del Boston College de Estados Unidos, y al leerlo me he acordado, como no, de lo que decía siempre mi primer jefe de grupo, Julio Hdez. Piedras, Lince Tenaz: El escultismo es el juego de la vida. Yo era un tierno scouter de 17 años y él un veterano en el escultismo y en la educación formal ya que era (se ha jubilado ya) un profesor estupendo.

El juego es un concepto muy desvirtuado en nuestra sociedad. En muchas ocasiones se toma una actividad por divertida sin ir más allá sobre el juego de roles o el trasfondo educativo que pueda tener.

En palabras de Peter Gray:

El juego y el humor no son sólo formas de divertirnos sino que sirven para promover las actitudes igualitarias, intensificar la coparticipaciòn, y en su momento ayudaron a los humanos cazadores-recolectores a conseguir la paz social de la que dependían para sobrevivir.

No voy a copiar la entrada de Eva París, os recomiendo que os paseis por su blog para leerla porque merece la pena. Lo que os pido es que lo leais con la mente puesta en vuestra Promesa y, tanto si sois educadores scouts como si no, penseis en la forma en la que llevais vuestra vida scout.

El fondo todos lo tenemos claro y no me voy a extender en eso. Los medios, cada asociación pone las herramientas educativas necesarias pero la forma, eso es cosa de cada uno. Depende de tí, de nadie más, que veas el Escultismo como algo apasionante y divertido. Que seas capaz de meterte en el papel de Akela o de Guía de Patrulla o lo que seas en este momento y sobre todo que lo vivas con plenitud.

Os contaré una anécdota:

Una navidad me llevé la Manada de campamento a un albergue en un pueblo de la costa granadina. La primera tarde iniciamos un “juego de ciudad” desde la plaza del pueblo. Cada seisena salía en una dirección en busca de ciertos lugares. Un guardia civil se me acercó, se llevó la mano a la visera y me preguntó

    – “quien es el responsable aquí”.

Cristina, Seisenera de la blanca, se me adelantó y le contestó muy seria:

    – Soy yo.-

Dejando al uniformado de piedra. A continuación cogió su seisena y se fue en busca de las pistas. Yo, como siempre he tenido cierta dificultad por aguantar la risa, me despedí rápidamente del agente y volví al albergue dejando al pobre hombre parado en la plaza preguntándose que había pasado.

Cristina, con nueve años de edad, tenía claro cual era su papel en el juego de la vida. En aquel momento ella no era una educando, una niña pequeña o una menor de edad. Ella era la responsable de que cinco lobatos lo pasaran bien, cumplieran con su misión en el juego y regresaran sanos y salvos al cubil.

– Soy yo.-

No dudó un instante en cual era su rol en el gran juego de la vida.

No dudemos en ser Baloo, Ojo de Halcón o Guía de Patrulla. En serlo de verdad, en vivir ese momento en él que somos un scout de corazón. Porque llevar la pañoleta no es suficiente, hay que vivir el rol que hemos aceptado libremente y en él que podemos resolvernos a veces con más éxito que nunca.

El juego no es incompatible con la responsabilidad, ni con la madurez o la experiencia. Es más,en el Escultismo el juego es Ley de vida.

Para este artículo me he basado en la entrada la importancia del juego (y del humor) para la sociedad publicado en Bebesymas.com el 30 de Agosto de 2010.
La fotografía que acompaña la entrada es del campamento de Semana Santa de 2006 del Grupo Scout Águila de Scouts de Madrid-MSC y procede del Album de La Roca.

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3 Respuestas a “Scouts, el juego de la vida”


  • No es necesario irse a los EEUU, Eduardo Punset también defiende lo mismo
    ww.eduardpunset.es/7838/general/¡no-me-molestes-mama-estoy-aprendiendo

  • La historia genial, lo que no comparto es lo de los cargos y responsabilidades de la seisenera…

    en la manada la única diferencia debería ser entre lobatos y lobeznos… los cargos y el papel del guía es algo más propio de la tropa…

    o al menos así se piensa en ASDE y yo lo comparto.

  • …así se piensa en ASDE…

    Sólo llevo fuera [del censo] de ASDE unos meses, ¿ya hemos abandonado la senda de los pequeños grupos, de la responsabilidad adaptada a la edad y la autonomía del niño? 😉

    Vale, estoy jocoso esta mañana, jeje Pero me has dado un buen tema para otra entrada…
    Por cierto que la historia de Cristina data del campamento de invierno de 1991. Y te puedo asegurar que ASDE estaba enterada de ello 😀

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