El Escultismo Andaluz, 2ª entrega: de los primeros años hasta la II República

Segunda entrega del libro El Escultismo Andaluz de Francisco Armada Muñoz, comentado a través de enlaces a la enciclopedia del escultismo.
Si te perdiste la primera entrega, la tienes aquí.

El libro completo está disponible para su descarga en la WikiRoca.

PRIMEROS AÑOS

La Asociación hasta 1936 tuvo tres épocas muy diferenciadas, que se reflejan en su revista El Explorador. Al principio, fue el propulsor de los entusiasmos iníciales, el que guió los primeros pasos vacilantes por el camino desconocido del escultismo, a los que se lanzaron a esta aventura, sin una idea clara.
El 12 de febrero de 1914 el ministro de Instrucción Pública reconoce la utilidad de la Asociación, concediéndole entre otras la siguiente prerrogativa:

…autorizar a los maestros de las escuelas públicas oficiales, para que puedan concurrir a los concursos que dicha sociedad abra a fin de contribuir como instructores a la educación e instrucción de los jóvenes, y por estos cargos, cuyo nombramiento por la misma Sociedad será hecho, podrán percibir gratificación, que no es incompatible con los sueldos que reciban del Estado, aunque sea este el que se los conceda cuando la oportuna consignación de presupuesto lo permita.

En los primeros años era necesario organizar bien la Asociación, por lo que el día 12 de octubre de 1914, en el domicilio del excelentísimo señor duque de Tamames, presidente del Comité Directivo, se celebra la primera reunión preparatoria de la Asamblea General que se verificará en la última decena del mes de marzo de 1915. A ella asiste entre otros señores, miembros de comités provinciales, uno de los Vicepresidentes del Comité provincial de Cádiz D. José Cebrián, que resulta elegido miembro de la ponencia encargada de dar dictamen a las proposiciones de modificación del reglamento vigente.
De 1914 a 1919, se produce un derrumbamiento del escultismo en España, y por consecuencia en Andalucía, podríamos atribuirlo a diversas causas, como la sustitución de Teodoro de Iradier, a su frente, que apuntaba Severo Montalvo, en 1931; la guerra, el decaimiento del entusiasmo de los primeros padrinos y el cansancio del público ante el espectáculo.

DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

En 1921 se da un profundo cambio en el escultismo español.
Evoluciona en el sentido de ser más útil y menos brillante; más intenso y menos aparatoso. A las Tropas de centenares o miles de muchachos que sólo tenían de exploradores el nombre y el uniforme, sucedieron los Grupos más reducidos en que se trabaja de veras. A las cornetas y tambores, paradas y desfiles, la labor pedagógica, el cultivo moral, la educación científica, el conocimiento del niño. A los brillantes jefes de leguis y medallas, los hombres abnegados que oscuramente realizaron una misión tutelar y desinteresada. A los procedimientos ciegos y rutinarios, los sistemas conscientes, estudiados y metódicos, adaptados en cada caso a la índole de los muchachos. A la disciplina autoritaria sobre la masa, la disciplina del afecto y del convencimiento sobre el individuo.

El año 1921 había sido fecundo en manifestaciones escultistas. Comenzó el año con una brillante e irrefutable defensa de la Institución de los Exploradores, frente al ataque que le hizo Miguel de Unamuno en El Liberal. El ilustre escritor optó por el silencio, ante los argumentos esgrimidos por Juan Antonio Dimas y otros que le salieron al paso. Se inicio el sistema Phillips, como sistema de patrullas, empezando en una Tropa experimental en Madrid, organizada y guiada por Juan Antonio Dimas. Se publica el primer número de la revista The Jamboree, revista internacional, órgano de los scouts de todo el mundo, redactada en francés, inglés, italiano y español. Dicho primer número publicaba valiosas opiniones acerca del escultismo, de SS.MM. los Reyes de España e Inglaterra.

Este año también se distinguió por las actividades para recaudar ayuda con destino a los soldados que luchaban en Marruecos. Pasaron de cincuenta mil pesetas, las recaudadas entre todas las agrupaciones; pudiéndose destacar las siguientes: Suscripción entre exploradores para heridos y enfermos: Águilas, Albox, Madrid, Tánger y Valladolid. Cooperación en festivales benéficos: Águilas Aspe, Cartagena, Ceuta, El Ferrol, Mazarrón, Talavera de la Reina y Valladolid. Agencias para transmitir noticias a las familias y donativos y encargos a los combatientes: Águilas, Cartagena, Cieza, Chantada, Elche, El Ferrol, Gondomar, La Coruña, Málaga, Murcia, Orihuela, San Feliz de Guixols, San Sebastián, Tánger, Valencia, Valladolid, Valle Miñor y Villafranca de Oria. Asistencia personal a heridos y enfermos: Almería, Aspe, Barcelona, y Murcia. Horas fúnebres: Chantada, Segovia y Soller. Manifiestos solicitando donativos para los soldados: Elche. Instalación de campamentos y mesas petitorias con igual fin: El Ferrol, Donativos de libros para heridos y enfermos: Málaga, Murcia y Valencia. Suscripción para el aguinaldo del soldado: Madrid y Águilas. Organización de festivales: Almería, Elche, Málaga, Murcia, Orihuela, Tánger y Zaragoza. Despedidas a fuerzas expedicionarias: El Ferrol, La Coruña y Valladolid. Auxilios a los hospitalizados: La Coruña, Murcia y Orihuela. Tómbolas y rifas benéficas: Murcia, Talavera de la Reina, y Villafranca de Oria. Servicios auxiliares al Ejército y la Cruz Roja: Murcia, San Feliz de Guixols, San Sebastián y Valencia. Cesión de edificios sociales: Talavera de la Reina y Villafranca de Oria. Envíos de donativos en especies: Tortosa. Publicaciones extraordinarias a beneficio de heridos: Valencia. Manifestaciones patrióticas: Ceuta. Apadrinar soldados exploradores: Valladolid. Esta relación fue realizada por el General Antonio Tovar, a la vez Senador del Reino, en un discurso en la Cámara Alta, el día 12 de diciembre de 1921

En Julio de 1922 se aprobaron por el Gobierno, oídos los informes de los ministerios de la Guerra y de Instrucción Pública y Bellas Artes, los nuevos Estatutos y Reglamento Orgánico, de Los Exploradores de España. En este período la revista El Explorador, sirvió de orientación en la trascendental reforma, evolucionando de casi batallones infantiles a organizaciones scouts de satisfactoria eficacia.
1929, se publican nuevos Estatutos de los Exploradores, 1930, muere Miguel Primo de Rivera, Vocal del Consejo Nacional y Presidente del Directorio. Durante la dictadura de Primo de Rivera, se produjo una gran expansión del escultismo en Andalucía, y restos de España, pues desde su Gobierno, se dio gran importancia y respaldo a esta Institución, con instrucciones concretas a los delegados gubernativos para que los fomentaran y ayudara. Es en esta época cuando resurgen gran cantidad de Tropas que se habían perdido o adormecido, e incluso se forman Tropas nuevas en muchos municipios.

LA II REPÚBLICA

Con la proclamación de la República las Tropas de Exploradores, se adaptan al nuevo régimen político, no sin que hubiera confusión, por cuanto la calle y algunos sectores de prensa les eran hostiles, como por la pérdida de sus grandes valedores y directivos, que habían pertenecido a la nobleza y a la corte. Es curioso que en el Nº 265 de El Explorador, órgano de la Institución Nacional de los Exploradores de España, correspondiente a Abril de 1931 y consecutivos, desaparezca de la contraportada la relación de miembros del Consejo Nacional de Los Exploradores de España, que hasta el nº 264 había aparecido periódicamente. Desde el Consejo nacional, se tienen que dar instrucciones para recordar que la promesa establecía lealtad al Jefe del Estado, fuera quien fuese y los reglamentos obligaban a acatar y respetar al Poder constituido. Desde el día 28 de abril, la bandera de las Tropas sería la tricolor, adoptada por el Gobierno de la República, en el uniforme no se hace más variación que la de cambiar las cintas rojo y gualda que venían usando en las medias por otras de los colores de la República, rojo gualda y morado. Al producirse el cambio de régimen las nuevas autoridades expresaron a los Exploradores de España, en la mayoría de las localidades, el agrado con que verían su actuación y su firme propósito de ampararles y auxiliarles en cuanto pudieran Por Decreto del Gobierno Provisional de la República, del 21 de Mayo de 1931, D. Niceto Alcalá Zamora y Torres, su Presidente, establece que:

Cuantas atribuciones corresponden a la Presidencia, en relación con los Exploradores de España, se trasmiten al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Lo que entra en conflicto grave es el uso de la insignia de los Exploradores, que contenía la Flor de Lis, como en el resto del mundo, pero dado que era el escudo de la monarquía destronada, causaba problemas a sus portadores con gente poco culta, como la anécdota que se publicó en la revista de El Explorador por aquellas fechas.

Un Explorador fue increpado por llevar el símbolo de la monarquía, y le conminaron a quitarse el emblema borbónico, o de lo contrario le denunciarían por conspirador ante el Fiscal de la República. El explorador que esto oye, aunque fuera más republicano que Lerroux, se echaba a temblar y no se acordaba del origen y significado de su insignia, y echaba mano a la solapa para quitarse tan nefasto emblema. Pero un día un explorador, republicano convencido, que iba con su insignia escultista en el ojal de la solapa. Nuestro hombre que era bastante calmoso, dejó que su interlocutor se desfogara, y cuando hubo pasado un rato, le dijo:
-¡Hombre a propósito!: ¿Tendría V. cambio de diez duros? Me alegraría,
porque así podría V. cobrarse ahora mismo la media docena de botellas que me envió ayer a casa!
-¡Con mil amores.- contestó el otro!
-¡Muy bien! ¡Pues tome V. este billete de cincuenta pesetas!
El hombre de la cerveza tomó el billete, cobró las botellas y devolvió unos cuantos duros, todos ellos con el busto de un rey, que también figuraba en el billete.
Entonces nuestro protagonista, imitando el tono y gestos que antes hiciera el otro, exclamó:
¡Cómo! ¿Es posible que se atreva V. a propagar estas monedas con tres flores de lis y la efigie de un rey, en cada una, y a conservar en su cartera ese billete borbónico? ¡Venga! ¡Venga todo eso ahora mismo! ¡Hay que quemar el billete por lo menos! De lo contrario le denunciaré por tenencia ilícita de símbolos monárquicos.
El otro no supo que contestar. Ya que las monedas correspondían a la nación y no a la dinastía.

Pero anécdotas aparte, al final, la Institución de Los Exploradores de España, cambió la insignia, por otra que no llevaba la Flor de Lis, el escudo de la primera época más una mano con el saludo scout. Para ello se invitó a todos los Consejos y Tropas, para que antes del 30 de septiembre de 1931, presentasen propuestas. A finales de 1931 se producen grandes cambios, que no dejaron de ser reflejo del cambio político y social que se producía en España, sobre todo el cambio es ideológico, con los nuevos estatutos de 1932 donde se suprime el Consejo Nacional y se crea la Comisaría General formada por 5 personas, las que quedaron fuera son los que no conformándose con los cambios dividieron el escultismo español.

Los cinco componentes de la Comisaría General, fueron:
Jefe Scout Nacional, Juan Antonio Dimas Hernández, abogado.
Comisario General de Rovers, Carlos Cifuentes, Comandante de Artillería y Apoderado de la Banca López-Quesada.
Comisario General de Lobatos, Francisco Medina Amplé, Pedagogo.
Comisario General como Secretario-Administrador, Severo Montalvo Córdoba, a su muerte en 1935 fue sustituido por Isidoro de la Cierva Peñafiel.
Comisario General de enlace con el Gobierno, Ministerios de Educación y Guerra, José Miaja y Menant, General del Ejército.

El 12 de Octubre de 1932, Baden-Powell, nombra Jefe Scout de España a Juan Antonio Dimas (La Patrulla nº 57 noviembre 1932). De esta manera se convierte en el primer Jefe Scout Nacional de nuestro país.

A principios de 1933 Baden-Powell, a quien la Comisaría General sometió el problema creado en España por el uso de la insignia, envió al Jefe Scout Nacional el diseño de una nueva insignia, consistente en la estrella de cinco puntas con un círculo alrededor con la leyenda “Siempre Adelante” y una flecha en la parte inferior, sobre todo ello una mano haciendo el saludo scout, es decir la insignia de la primera época con la mano referida (5 La Patrulla nº 59 enero 1933).
Las Tropas pasan a denominarse Agrupaciones, y los Jefes de Tropa, como Comisarios locales.
Aparecen los Scouts Hispanos o exploradores católicos, creados por sectores de la iglesia católica, los “boy-scouts de Cataluña”.
Este año se cumplen los primeros veintiún años de vida del escultismo en España, celebrando su mayoría de edad, con tal motivo Joaquín J. Rey y Ángel Comisario local y Provincial de Cádiz, escribió lo siguiente (La Patrulla, Numero extraordinario, Agosto, Septiembre, Octubre, 1933, Pág. 223):

Inhibición
El escultismo español alcanza este año su mayor edad, y aunque sólo sea eso, podemos darnos por satisfechos. Su torcida interpretación en muchos lugares de España, dio ocasión a casi
su total decaimiento, pero luego se reemprendió lentamente una marcha por mejores senderos que en tiempo atrás y el resultado ahora se obtiene. Pero no todos los del escultismo español acompañaron ni se asimilaron a la nueva orientación. Mantuvieronse como en tiempos antiguos encerrados dentro de los estrechos límites de su Agrupación, como si para ellos no
existiese más escultismo que el local. Las Agrupaciones que poseían Jefes capacitados y muchachos excelentes avanzaron rápidamente, otras mantuvieron su escultismo peculiar, mezcla tiempos antiguos, mezcla tendencias modernas; pero muchas, que por desgracia no tenían orientadores bien formados de lo que era el escultismo en sí, se estacionaron y aún consérvanse antiguos prejuicios y viejos sistemas, que nunca empleó el escultismo, y que no sabemos por qué en España se empleaban en él.
Si todos hemos alcanzado ya la mayor edad, nada más justo un más a propósito, para emprender por parte de todos una nueva vida bajo el punto de vista de velar por el escultismo español. Aquellas agrupaciones que poseen valores escultistas, tanto en jefes como en muchachos, no deben emplear únicamente sus energías en beneficio de su Agrupación. El escultismo Nacional requiere de él, su ayuda y su auxilio y no seamos egoístas que en escultismo jamás puede darse esto. No se mire con indiferencia todo cuanto por el escultismo español se haga.

Nosotros somos una Agrupación joven y de jóvenes. Nuestra antigüedad data de seis años. Siempre que pudimos nuestras miras fueron al escultismo español, y a ese se deben nuestras visitas a Barcelona y Lieja, y no el mero propósito de asistir a un Campamento. Después hemos emprendido otros derroteros en pro de la Institución, y para ello nos valemos de KUI. Nuestro periódico está orientado únicamente a ese fin, y aunque su editor sea el Clan Kanguro, plasma el sentimiento de nuestra Agrupación. KUI no necesita autorizaciones previas. Su obra está ratificada por mí, puesto que yo, a pesar de mis dos cargos, soy de ese Clan, del que me creé escultistamente, y por el que, después de la Institución, hago cuantos sacrificios sean precisos

En este mismo año de 1933, se constituyeron algunas Federaciones, que agrupaban a distintas provincias, o mejor dicho a Agrupaciones de Exploradores de varias provincias, en Andalucía se constituyen la del Norte Andaluz integradas por Córdoba y Jaén, y la del Sudeste, que se formaba por Albox, Huéscar, Albacete y Murcia.
En Junio de 1933 se publicó (7 La Patrulla, 1933) la relación de Comisarios Provinciales, según la nueva normativa:
Almería (para no federados): Luís Rodríguez Sánchez
Cádiz: Joaquín J. Rey y Ángel
Federación Norte Andaluz (Jaén-Córdoba): Mariano de la Paz Gómez.
Federación del Sudeste (Murcia, Albacete, Almería, Granada): Luís Rodríguez Sánchez.
Granada (para no federados): José Otero.
Málaga: Enrique del Castillo y Pez

En 1935, el día 19 de septiembre falleció, en Águilas, Severo Montalvo Córdoba, y el 17 de octubre fue elegido Isidoro de la Cierva y Peñafiel, como nuevo miembro de la Comisaría General.
El escultismo español también adoleció de una falta de bibliografía propia, teniendo que adaptar las técnicas francesas o inglesa inadecuada en diversos aspectos a las necesidades nuestras y al carácter del muchacho español.
En Enero de 1935, tras la IV Conferencia internacional, de Gödöllö, el Código del Explorador o Ley Scout, quedó redactado como sigue:

1º El mayor honor del Explorador es serlo, y que su palabra inspire absoluta confianza.
2º El Explorador es leal a su Patria y Autoridades; a su familia, a sus jefes y a sus
compañeros.
3º El Explorador quiere ser útil al prójimo, y hace cada día una buena acción.
4º El Explorador es amigo de todos y hermano de los demás Exploradores sin distinción
de clase social.
5º El Explorador es cortés y tolerante.
6º El Explorador es bueno para los animales y las plantas.
7º El Explorador es obediente y disciplinado.
8º El Explorador está siempre alegre y es animoso ante peligros y dificultades.
9º El Explorador es trabajador y económico.
10º El Explorador es limpio de pensamiento, cuerpo, palabras y obras.

La promesa del Explorador y la promesa y Ley del Lobato no variaron (8 El Explorador nº 273 febrero de 1935).
Esta época de la II República fue sin duda la de mejor calidad, aunque de menor cantidad, en ella se desarrollaba el sistema de Grupos y dentro de ellos el roverismo, claro está, que este éxito hay que atribuírselo a esa etapa anterior, donde aquellos rovers habían aprendido a ser scouts, a comprometerse y a vivir según una Ley que ellos voluntariamente aceptaban y con la que se comprometían.
Esto tiene su reflejo cuando llegó el momento de ponerlos a prueba, me refiero a la guerra civil española.

Siguiente entrega: La Guerra Civil Española y la suspensión de actividades.

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